jueves, 2 de diciembre de 2010

El cuadro de Juanpablet


En ocasiones el síndrome se acuesta y comienza a pensar, a razonar y en raras ocasiones a sentir, para comenzar a construir un recuerdo. Todo va conforme a un instructivo, a un protocolo. En donde, en la primera página aparecen las recomendaciones y qué hacer en caso de defecto o mala fabricación. Pero, se da cuenta que esta vez no será así, las instrucciones en esta ocasión él las establece, son por instinto y por orden en que las imágenes van apareciendo. Y ahí está la tu pasado, y la otra tu futura, y otra tu con quien se encuentra ahora, todas diferentes, pero que al final ninguna se compara a la verdadera enfermedad por el que este síndrome se encuentra en desarrollo.

Plasma en un pedazo aquel paisaje donde estaba acostado, pero en ese momento aparece la imagen femenina incorrecta, al instante todo da vueltas, se convulsiona, se detiene el ataque, se concentra, arranca el lienzo y comienza de nuevo. Vuelve a plasmar una nueva imagen, se encuentra una banca, después una casa, un par de arboles en los costados, todo va de acuerdo a lo que se está planeando, al momento de recordar la imagen femenina correcta, pide detener un poco sus impulsos eléctricos que ayudarán a ver cuál será la imagen ideal femenina, razona, vuelve a pensar, esta construyendo el momento, el cerebro está ansioso de seguir recordando es así que le pide continuar con el recuerdo, dibuja la correcta imagen, la sienta en la banca, así mismo el síndrome se dibuja a su lado, se sienta, se observan, se acercan, chocan los labios y el síndrome vuelve a morir.