Soy algo en cuerpo de oveja. Nacemos, hacemos mee, comemos, comemos, engordamos y nos matan, siempre ha sido así. Veo como vamos todas detrás de la oveja alfa, veo como los machos hacen el protocolo sexual, los evitamos un momento, nos hacemos las difíciles, pero al final nos vienen agarrando. Todas siguen un rumbo marcado por una, y seguimos caminando sin saber a dónde nos lleva.
Dientes rabiosos con irá de hambre surca las grandes praderas, nos roba, en ocasiones trata de llevarnos pero solo logra lastimarnos, se esconde para que no podamos verlo, aún así sabemos que está ahí, ese es nuestro temor.
Cuando una se aleja, no vuelve. No le importa a la criatura con un gran palo en la mano que se encuentra el frente de nosotras, casi a diario vienen otras más pequeñas a sustituir su lugar.
Quiero alejarme, saber qué hay del otro lado del rumbo. Ya estoy harta de seguir por el mismo sendero, el lobo asecha, no importa que me devore, no quiero seguir así.
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¿Qué rollo Pablo?
ResponderEliminarMe gustó mucho la imagen de la oveja. ¿Pero realmente nos conviene no ser conformistas y salirnos de lo sistemático?
Si uno quiere ser bueno en algo, sólo debe decidirse y echarle ganas. Hay camino por recorrer.
¡Qué mala onda que al final no nos juntamos los del taller!
Seguiré visitando tu blog porque sé que aprenderé de ti.
¡Chido liro!
César Terrazas
es cierto que todos seguimos a alguien sin saber el destino, pero abemos otros que vamos en contra de la rutina y somos ovejas salvajes que no tienen rebaño, creo que eso somos hermano, almas libres de elegir.
ResponderEliminarMuy buena filosofia lo de las ovejas eeee aunque ia sabe que no conozco de esto pues ahi esta mi opinion jejeje
Atte: IsRa